Eso de ahí es mi diana, una diana de las de verdad no esas electrónicas con dardos de juguete de plástico que venden ahora. Por cierto ¿alguien sabe dónde comprar dardos de punta metálica? porque por alguna razón ya no los venden en ninguna tienda y ya no sé dónde buscar.
Bueno, ya hablare otro día de las ventajas y desventajas de las dianas electrónicas y de por qué no se venden dardos de punta metálica. De lo que quiero hablar hoy es de ese cuadrado marrón oscuro que esta detrás de la diana.
Un buen día a mi padre se le ocurrió la gran idea de traer ese tablero, blanco en un principio, para que mis dardos no se comieran mas la pared (lo sé, no me voy a ganar la vida jugando a los dardos).El color del tablero no pegaba mucho con el de la pared así que mi padre se dispuso a pintarlo de color marrón oscuro (por eso del contraste, supongo). Todo muy bien hasta el día en que llego a casa y me encuentro con su obra atornillada a la pared. Hay quien diría que queda mal y que está a medio pintar, yo entre ellos, pero él dice que es “cool”.
¿Tiene mi padre un artista en su interior o es solo que se cansó y lo dejó a medias? ¿Es realmente necesario hacer un post sobre un tablón que hay detrás de mi diana? Está claro que hay respuestas que es mejor no conocer nunca.